Durante la operación “Muro de Protección”, en la cual las fuerzas israelíes volvieron a ocupar las ciudades de Cisjordania e impusieron un asedio al presidente Yaser Arafat en su sede presidencial en Ramallah, Tali se concentró en Jenin y formó un escudo humano para el líder de la fracción militar de Al Fatah en la ciudad, Zakaria Zubaidi.
Como consecuencia de ello fue acusada por las autoridades israelíes de espiar para el enemigo durante la guerra y fue condenada a una condena de tres años de prisión de la cual cumplió dos años hasta ser liberada en el año 2007. Su encarcelamiento le causó un alineamiento de la sociedad judía, y aunque contó con el apoyo de sus familiares y la simpatía de muchos activistas de paz en Israel, vio que su estancia entre ellos les iba a costar caro ya que la sociedad israelí estigmatizaría a cualquiera que se relacionara con ella. Por lo tanto decidió ir a vivir a un pueblo de palestinos del 48, ‘Arara. Ahí se sintió arropada por los árabes del pueblo, que le mostraron todo su cariño, le aseguraron una vivienda y le ofrecieron trabajo como maestra para no dependiera de nadie.
Tali formó una fuerte amistad tanto con las mujeres de ‘Arara como con aquellas de los pueblos y aldeas cercanas. Su estilo de vida entre los palestinos no hizo más que afianzar sus convicciones políticas, viendo de primera mano la injusticia bajo la cual malvive el pueblo palestino. Ahí conoció al Sheikh Yusuf Al-Baz, imam de la mezquita de Al-lud, y a través de él conoció el Islam.
La semana pasada se dirigió al pueblo de Umm Al-Fah para visitar al Sheikh Raed Salah y darle la enhorabuena por su participación en la Flotilla de la Libertad y quedar libre de la cárcel. Ahí sorprendió a todos diciendo que Raed Salah es su ejemplo a seguir y que había decidido declarar su conversión al Islam en su presencia.
