Por Hisham Muhammad
Los Quraishies (de Meca) intensificaron su persecución y su acoso al Profeta (P) y sus seguidores, incluso los más influyentes entre ellos sufrieron un continuo boicot y fueron confinados a sus viviendas. Mientras tanto, los musulmanes más vulnerables eran sometidos a las torturas más brutales, terminando en ocasiones incluso en la muerte de varios de ellos.

